Chocolate a la taza casero, fácil y rápido


Esta receta de chocolate a la taza no sólo es fácil y rápida de hacer, sino que además puede ser la que más guste a la mayoría, pues mantiene el sabor del chocolate sin matices de especias como la canela, la vainilla, el curry u otros tipos que últimamente se están incorporando a las elaboraciones chocolateras. Y aunque se tenga preferencia por el chocolate negro, este chocolate a la taza casero que incluye leche cumplirá todas las expectativas.

Claro, en este caso conviene elegir un buen chocolate con un elevado contenido en cacao, y para quien lo prefiera más suave basta con utilizar chocolate con leche, pero siempre que sea de calidad. Así que tomad nota de esta receta de chocolate a la taza casero, fácil y rápido, lo podéis preparar en 10 minutos, y será ideal para acompañar el Roscón de Reyes y para desayunar cualquier domingo en casa.

Ingredientes

500 gramos de leche, 30 gramos de Maizena, 50 gramos de azúcar, 100 gramos de chocolate al 70%.

Elaboración

Disuelve la Maizena en un poco de leche, y el resto ponlo en un cazo con el azúcar. Llévalo al fuego y ve moviéndolo de vez en cuando para que no se agarre al fondo.

Trocea el chocolate, puedes picarlo a cuchillo, cuanto más pequeño sea más rápido se fundirá y se conseguirá el chocolate.

Chocolate a la taza fácil y rápido de hacer

Cuando la leche esté a punto de empezar a hervir añade la leche con la Maizena y el chocolate picado. Sigue batiendo con las varillas manuales sin parar.

Una vez que rompa a hervir empezará a espesar, puedes bajar el fuego a temperatura media, sin dejar de batir, hasta que el chocolate haya espesado. El grado de espesor se puede variar al gusto, simplemente con más o menos leche.

Acabado y presentación

El chocolate ya está listo para servir en las tazas, y si en el último momento lo deseas, puedes añadir una pizca de canela o de la especia que prefieras. Hay quien le añade una pizca de sal para potenciar su sabor.

Puedes decorar el chocolate caliente con unos malvaviscos, un poco de nata montada, unas galletas troceadas… aunque no le hace falta nada, sobre todo si va a acompañar el Roscón de Reyes, unos churros o un croissant. ¡Buen provecho!